Reclusas senderistas realizan un homenaje a su líder Abimael Guzmán en uno de los pabellones del penal Miguel Castro Castro
Esta fotografía fue publicada el 30 de julio de 1991 en la revista Caretas. Las cárceles del país no estaban preparadas para recibir a cientos de detenidos por terrorismo: sus niveles de seguridad y capacidad fueron desbordados por la presencia de nuevos reclusos que, con la consigna de convertir a los penales en nuevos frentes de lucha o “luminosas trincheras de combate”, impusieron su propio control tras las rejas, planeando y coordinando operaciones o celebrando manifestaciones vestidos con uniformes rojinegros, banderas con la hoz y el martillo y retratos del “Presidente Gonzalo”