Niño liberado de un campamento senderista mediante un operativo militar porta una antorcha en Cutivireni,
Niño liberado de un campamento senderista mediante un operativo militar porta una antorcha en Cutivireni, Junín, en 1995. Durante más de diez años Sendero Luminoso mantuvo en cautiverio a una gran parte de la población asháninka, sometiéndola a trabajos forzados, alimentación insuficiente y adoctrinamiento obligatorio. Cientos de nativos fueron masacrados y poblaciones enteras perdieron sus cultivos, animales y viviendas. Sin embargo, el pueblo asháninka logró organizarse en rondas de autodefensa y oponer resistencia al control que pretendían imponerles tantos Sendero Luminoso como el MRTA. Entre 1993 y 1995 el número de asháninkas liberados de manos de Sendero Luminoso fue creciente. Las personas rescatadas fueron llevadas a comunidades refugio instaladas en las localidades de Puerto Supe, Poyeni, y Betania —en la cuenca del río Tambo— y Valle Esmeralda —en la cuenca del río Ene—, todas ubicadas en la selva central del país y resguardadas por las Fuerzas Armadas. No existen datos precisos, pero la mayoría de especialistas e instituciones calculan que de las 55,000 personas que conformaban la nación asháninka 10,000 fueron desplazadas forzosamente en los valles del Ene, Tambo y Perené, 6,000 fallecieron y cerca de 5,000 fueron mantenidas en cautiverio por Sendero Luminoso. Además se calcula que durante los años del conflicto desaparecieron entre 30 y 40 comunidades de esta etnia amazónica.