Formation of Rondas Campesinas in Ayacucho
In 1989, under the presidency of Alan García Pérez, the Peruvian government began arming local peasant patrols known as 'rondas campesinas' in Ayacucho to combat the insurgent group PCP-SL. This movement was partly a response to increased violence from the PCP-SL and was supported by both military coercion and the voluntary decision of the local peasantry. By the end of 1989, most northern provinces of Ayacucho were organized into these patrols, marking a significant shift in local resistance against insurgency.
A fines de 1989, prácticamente todas las provincias norteñas de Ayacucho estaban organizadas en rondas campesinas contrasubversivas, aunque las provincias del centro como Cangallo, Vilcashuaman y Víctor Fajardo se mostraron más reacias. En esta estructura, la comunidad se convierte en un Comité de Autodefensa y el liderazgo es asumido por jóvenes ronderos, muchos de ellos licenciados del Ejército, desplazando a autoridades mayores. La relación entre los ronderos y los militares es compleja: subordinación fáctica a las Fuerzas Armadas mediante coerción, control de armas y patrullajes, pero también proporciona sentido de pertenencia a la sociedad nacional.