Uchuraccay Massacre Trial
The Uchuraccay Massacre trial concluded with the sentencing of Dionisio Morales Pérez, Mariano Ccasani Gonzáles, and Simeón Auccatoma Quispe to ten, eight, and six years of imprisonment, respectively. The court found insufficient evidence to attribute deliberate intent to increase the suffering of the victims, considering the defendants' backgrounds as semi-illiterate peasants. The trial also confirmed the presence of military and police personnel in Uchuraccay on the day of the massacre.
Después de ser elevado a Lima, el expediente fue conocido por un Tribunal Especial presidido por Luis Serpa Segura desde abril de 1986, dedicado exclusivamente al caso Uchuraccay. Los magistrados tomaron declaraciones de familiares y testigos, descubriendo que la comunidad se había convertido en pueblo fantasma por asesinatos y huidas. El 9 de marzo de 1987, el tribunal condenó a Dionisio Morales Pérez, Mariano Ccasani Gonzáles y Simeón Auccatoma Quispe a diez, ocho y seis años respectivamente, rechazando la solicitud fiscal de 25 años al considerar que eran campesinos sometidos a violencia genérica. La sentencia comprobó la presencia de personal militar y policial basándose en fotografías, testimonios sobre personas con atuendos militares y relojes.